
Fueron casi 7 horas recorriendo el inmenso edificio donde se concentra buena parte del mejor arte que ha producido la humanidad.
Es demasiado apabullante.
Escultura


Masculino y Femenino en la escultura clásica
Una tras otra las piezas maestras se suceden en un embriagante trayecto que acaba por emborrachar los sentidos
¿Qué fué los mas impactante?
No sabría decirlo, La Gioconda honra su fama de vedette del espectáculo en un museo donde tiene competencia y muy buena.
Yris dormía a mi lado, la amo, y creo que este viaje nos une cada día mas y mas, a pesar de sus adoloridos pies…después de haber descansado alrededor de hora y media en la entrada del Jardin de las Tullerias, el cual supongo que en la noche es refugio de borrachos y prostitutas, a juzgar por lo visto entre los matorrales.
Proseguimos la marcha hacia el obelisco el cual se trata de un autentico obelisco egipcio traído en un barco. La avenida se extiende majestuosa hasta el arco del triunfo, tan majestuosa que por supuesto no la caminamos.
Enfilamos hacia la Rue de Saint Honoré en busca de la Place Vendomme. En el trayecto vi en un café a una joven que sin duda esta entre los cinco rostros mas hermosos que he visto en mi vida incluyendo a los de las películas. ¿modelo de pasarela?... quien lo sabe, lo cierto es que al doblar de la esquina esta el cuartel general de la casa Channel con una exquisita vidriera me imagine que el mismisimo Lagarfeld pudiese estar blandiendo su abanico por encima nuestro. De alli en adelante comienzan a sucederse los nombres: Dior con unos trapitos de Galiano por el orden de los 12 millones de bolivares.
De Place Vendomme tomamos el Metro directo al Centro Pompidou donde terminamos cenando unos fetucchini en un restaurantito gay de Marais, con plus café cortesía de la casa, cerrando lo que fue un dia de cumpleaños perfecto. Mejor no es siquiera imaginable, gracias a mi korronchita.


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